Castilla y León regala al visitante uno de sus lugares más especiales. La ciudad de Ávila siempre recibe al visitante con los brazos abiertos como una ciudad hospitalaria que regala a quienes la visitan hermosos tesoros monumentales y experiencias de todo tipo en cada rincón. Los amantes de la buena comida tendrán en este lugar de España una excusa perfecta para disfrutar a la mesa como nunca lo habían hecho. Te proponemos un recorrido virtual por dos de sus restaurantes más emblemáticos, el Piedra Albes y el Zelai. Mira, mira,..¡No te podrás resistir!
Nuestra primera propuesta es el restaurante Piedra Albes situado en el interior de un hermoso Parador. Además de una experiencia gastronómica este peculiar espacio es además una experiencia cultural. Mientras el visitante disfruta de la mejor comida avilesa a su alrededor contemplará un espectáculo maravilloso de murallas y jardines repletos de restos arqueológicos. ¿Imaginas un entorno mejor para llenar tu estomago?
En cuanto a los platos que te ofrece el restaurante también disfrutarás como un niño. No te pierdas el imprescindible cochinillo asado o la famosísima pierna de cordero. Igualmente deliciosas son las judías de El Barco o el llamado Pucherete Teresiano. El toque dulce lo ponen las yemas de la Santa. Todo el mundo las prueba en Ávila.
Otro lugar que te encantará y te hará disfrutar de la comida más tradicional de la zona es el restaurante Zelai que destaca por utilizar ingredientes en sus platos de primerísima calidad mimados y puestos en tu mesa por el chef Javier de Sancho. ¡Otra explosión de sabores!
Aunque hablamos de comida regional, en esta ocasión, se le da un toque innovador regalando con toques de cocina de autor. De esta manera podremos encontrar en su carta opciones como mero tagliateli de sepia o ragut de callos y turrón. En cuanto a postres la estrella es la crema de queso untuosa con helado de mango.
Y una vez más las vistas se hacen elemento indispensable de nuestra comida pues desde sus ventanas observamos en enorme campo de golf y unos hermosos jardines que nos alegraran una relajada sobremesa.
Foto: César Astudillo.